Cazadores de partículas en la Pampa

Los astrofísicos alemanes del Instituto de Física Nuclear del Instituto de Tecnología de Karlsruhe (KIT) estudian el cosmos en el observatorio de radiación de partículas más grande del mundo, situado en la Argentina. spanisch Ampliar imagen (© dpa) La Pampa Amarilla de noche, una desierta planicie cerca de la pequeña ciudad de Malargüe, al oeste de la Argentina. No se ve un alma allí donde alcanza la vista, no parece pasar absolutamente nada. Sin embargo, las apariencias engañan. Para los astrofísicos de todo el mundo, esta zona es un pequeño paraíso para la investigación. En un área de 3,000 kilómetros cuadrados de paisaje estepario se hallan repartidos 1,660 extraños tanques de plástico. 

Cada uno de ellos está lleno del agua más pura y equipado con detectores de luz especiales. Los denominados tanques Cherenkov son el corazón del Observatorio Pierre Auger inaugurado en 2008 y sirven para la investigación de los fundamentos de la astronomía. Permiten detectar partículas cósmicas que caen sobre la Tierra con una gran energía.

Las misteriosas partículas provenientes de las profundidades del universo chocan con núcleos de átomos al entrar en la atmósfera terrestre, lo cual inicia una lluvia de partículas secundarias en una especie de reacción en cadena. Las huellas de luz ultravioleta son detectadas por telescopios electrónicos. 

Las partículas secundarias que penetran en los tanques Cherenkov 
generan, además, unas ondas electromagnéticas típicas, que también se pueden 
registrar con exactitud. Todos estos datos se registran simultáneamente y se procesan de manera conjunta. De este modo, los investigadores obtienen información totalmente nueva sobre el origen y la procedencia de las partículas de alta energía. Poco después de la puesta en funcionamiento del observatorio, un grupo de científicos internacionales publicó los primeros resultados espectaculares en la revista ScienceMagazin. Estos mostraban una relación entre las partículas de alta energía y los agujeros negros ricos en masa de galaxias vecinas. spanisch Ampliar imagen (© dpa) Para comprobar la existencia de estas partículas del universo, los científicos necesitan aire limpio, un clima relativamente suave y un terreno plano y vacío; justo las condiciones que reúne la Pampa Amarilla. “La tecnología y el paisaje están estrechamente unidos”, destaca Johannes Blümer, director del Instituto de Física Nuclear del Instituto de Tecnología de Karlsruhe (KIT). Blümer dirige el programa de física de astropartículas de la Comunidad Helmholtz en el Observatorio Pierre Auger. 

Las instalaciones son gestionadas por una cooperación internacional de 19 países, entre ellos, Alemania, Bolivia, Brasil, México y, por supuesto, Argentina. Expertos de todo el mundo pueden estudiar aquí las partículas cósmicas. El director del observatorio de radiación de partículas más grande del mundo es el físico experimental de Wuppertal (Alemania), Karl-Heinz Kampert.

Su colega Johannes Blümer ensalza la excelente cooperación con los colegas e instituciones locales. “La Argentina es una floreciente sede científica. Desde un principio nos han apoyado activamente”. En el observatorio argentino pueden investigar también universitarios y jóvenes científicos. El resultado es para estar orgulloso: en el marco del proyecto se han escrito ya en todo el mundo 167 tesis doctorales y otras 160 más estás siendo realizadas en estos momentos.

 

Kurt de Swaaf para “Magazine-Deutschland”, 2013.