La República de Berlín / Las elecciones alemanas ¿Importa a América Latina?

spanisch Ampliar imagen (© Photothek) Los acontecimientos políticos recientes en Alemania son seguidos con atención en otras capitales, también las latinoamericanas. La elección para el décimo noveno periodo del Bundestag y el gobierno que de esta surgirá puede que tenga impactos en América Latina. 

La Ciudad de México y Montevideo, las capitales más boreal y más austral de América Latina, no tienen vuelos directos desde Berlín. Cualesquiera que sean las razones de las aerolíneas para no ofrecer tales conexiones, hay otros fenómenos en Alemania que sí se enlazan a América Latina y por eso son seguidos con atención. La votación del domingo 24 de septiembre para elegir al nuevo parlamento federal (el Bundestag) y el gobierno resultante que deberá surgir de él probablemente influyan en la relación Alemania con América Latina, sea como región, como conjunto de sub-regiones, o a nivel bilateral entre países.

Esta entrega de la República de Berlín demoró en publicarse porque el autor confiaba que, un mes después de las elecciones, cuando se constituyera el 19. periodo del Bundestag (el pasado 24 de octubre) se estrenase también un nuevo gobierno. Esto no fue así. Por lo tanto, en esta ocasión también se mostrará la complejidad política de un país donde no todo es consenso ni predictibilidad.  

Los resultados y el nuevo gobierno (aún por llegar)

Cerca de 47 millones de alemanes votaron el 24 de septiembre pasado para elegir el 19 periodo del Bundestag, un mandato de cuatro años que empezó –tal como lo dice la Ley Fundamental alemana– un mes después de la votación: el 24 de octubre se constituyó en Berlín el nuevo parlamento. La participación electoral fue equivalente al 76.2% del electorado total, 4.6 puntos porcentuales más que la elección federal de 2013.

spanisch Ampliar imagen (© dpa) Contrario a lo que había sucedió en otros países en el último año, en que las casas encuestadoras fracasaron en predecir las tendencias generales de los resultados, en Alemania los sondeos fueron más bien precisos. Los ciudadanos alemanes votaron mayoritariamente por la Unión Cristiano Demócrata (CDU, de centro-derecha) de la actual Canciller Angela Merkel, quien también encabezaba la lista para ser líder del país: 26.8%, que se suman a los 6.2% del partido Unión Social Cristiana de Baviera (CSU). La segunda opción preferida fue el Partido Socialdemócrata (SPD, centro-izquierda), encabezado por Martin Schulz, que obtuvo el 20.5% de los votos. En ambos casos, estos partidos políticos que históricamente fueron los más fuertes, en 2017 tuvieron sus peores resultados.

Si bien no fue una sorpresa, ha sido recibido como una no-buena noticia: el partido de derecha radical Alternativa para Alemania (AfD) recibió 12.6% de los votos, superando por mucho el 5% de votos que un partido necesita para ingresar al parlamento federal germano. En cuarto lugar quedó el partido Liberal (FDP, de centro), con 10.7%. Seguido por La Izquierda, 9.2% (sobra decir la orientación de un partido con ese nombre) y los Verdes con 8.9% (el partido ecologista). Esta fue la primera vez en la historia de la República Federal de Alemania que siete partidos cruzaron el umbral del cinco porciento, dando como resultado un parlamento más diverso y, por tanto, con predecible mayor complejidad.

Como lo explica el video elaborado por el Centro Alemán de Información y el sitio Eleccionesenalemania.com (ver abajo el vínculo), en el sistema electoral alemán los ciudadanos emiten dos votos: el primero, para elegir vía mandato directo a una diputada o diputado por el circulo electoral o distrito en que vive el elector. El territorio alemán está dividido en 299 distritos. El segundo voto no emite en favor de un candidato nominal, sino en favor de un partido político; los partidos componen listas a nivel estado federado (Land), y según el número de votos que obtengan, será el número de diputados extras que puedan colocar en el Bundestag. Este es un mecanismo de representación proporcional que permite que todos los partidos que superen el 5% de votos tengan presencia en el congreso, aunque no ganen directamente un distrito. 

Los porcentajes mencionados líneas atrás corresponden a ese segundo voto. El primer voto que emitieron los alemanes, el de los 299 mandatos directos o distritos electorales ganados dio escaños a CDU (185), SPD (59), CSU (46), La Izquierda (5), AfD (3) y Verdes (1) –FDP ninguno. Con la ponderación del segundo, los partidos tienen además: CDU 15, SPD 94, AfD 91, FDP 80, Verdes 66, y La Izquierda 64 –CSU ninguno. Esto da como resultado que para el periodo 2017-2021 haya un Bundestag con 709 representantes, 410 de ellos son asientos por listas estatales (Landesliste).

Conforme al sistema político alemán, los ciudadanos no eligen directamente al gobernante federal –la o el Canciller– sino al Parlamento del que saldrá electo el jefe del gobierno. Las particularidades de este mecanismo también las explica muy bien el video del CAI y Eleccionesenalemania.com (ver vínculo al final del texto). Para formar un gobierno, se requiere la mayoría absoluta (la mitad más uno de los votos), y para lograrlo se necesita negociar una coalición de partidos. Por ejemplo, en el 18 periodo del Bundestag (2013-2017) gobernó una coalición entre CDU/CSU y SPD, una combinación llamada “Gran Coalición” porque aglutina las dos principales fuerzas política (sí, son tres partidos, pero CSU y CDU son generalmente considerados una sola fuerza por su orientación). La noche del 24 de septiembre, una vez conocidos los primeros sondeos a boca de urna, Martin Schulz del SPD descartó la opción de unirse nuevamente al CDU/CSU para formar coalición gobernante. Así, la única otra opción posible para la Canciller Merkel y sus cercanos era convocar a FDP y Verdes a discutir sumar fuerzas para alcanzar esa “mitad más uno”: aglutinan 393 asientos de los 355 que supone la mayoría absoluta. En la tradición política alemana, cada partido es asociado un color: CDU/CSU al negro, SPD al rojo, FDP al amarillo, o Verdes al verde. Así que la noche de las elecciones las y los alemanes se fueron a dormir pensando (algunos incluso soñando) en Jamaica: la coalición de las fuerzas conservadora, liberal y verde, que recibe ese nombre por los colores de la bandera jamaicana. Las conversaciones entre los líderes de los cuatro partidos políticos empezaron de forma bilateral, primero CDU y CSU, seguidos de CDU/CSU y FDP, luego CDU/CSU y Verdes; y desde hace dos semas las tres fuerzas en pleno. Incluso, aunque el nuevo Bundestag ya se constituyó el 24 de octubre, las negociaciones para formar un gobierno continúan. ¿Cómo sobrevive un país sin que exista gobiernoaunque ya empezó su periodo? Las funciones de las instituciones públicas continúan sin transtornos, y formalmente siguen al frente los ministros de la Gran Coalición.

Las negociaciones, o conversaciones de sondeo, deberán traducirse en un acuerdo político que se denomina Contrato de Coalición (Koalitionsvertrag). Es un documento minucioso de los compromisos alcanzados en cada campo imaginable de la política pública. Mientras los partidos construyen un acuerdo, en Alemania y el resto del mundo analistas y observadores especulan cómo será la repartición de carteras ministeriales entre los partidos e individuos de esos partidos.

spanisch Ampliar imagen (© photothek.net) El nuevo gobierno que se forme en Alemania no solo es importante para el país. También lo será para la Unión Europea (UE). La Canciller Merkel y su próximo gabinete tendrán que lidiar con el proceso de salida de Reino Unido de la UE (el famoso Brexit), al igual con una Europa post-Brexit. El futuro gobierno alemán también es contemporáneo del gobierno del Presidente Macron en Francia, quien maneja una agenda de reformas económicas dentro de su país, y ha propuesto también reformas para la UE. Un entendimiento entre París y Berlín sobre la orientación y alcance de dichos cambios en la gobernanza de la Unión será fundamental. Otro rubro de importancia comunitaria donde Alemania juega un papel cada vez mayor es el de la Política Exterior y de Seguridad Común. En este ámbito el peso económico y político de Alemania puede operar como catalizador u obstáculo de acuerdos con terceros países: desde pactos sobre migración con Turquía, hasta acuerdos de libre comercio e inversiones entre la Unión y terceros –incluidas las negociaciones actuales con México y Mercosur, solo por mencionar unos ejemplos.

Ventanas de oportunidad: quién y dónde

Al momento que se escribe esta República de Berlín, las noticias sobre la negociación entre los equipos de CDU/CSU, FDP y Verdes anuncian que se han alcanzado momentos críticos. Parece que algunos campos de políticas como migración, medioambiente y política fiscal están tensando la cuerda. Es dable imaginar que cuando se trata de política exterior hacia América Latina, en realidad no hay problema. De hecho, en los programas electorales de los partidos de coalición Jamaica no hubo mención a América Latina –tampoco en el de AfD, pero eso no es noticia; en contraste, el SPD la mencionó una vez, y La Izquierda cuatro veces. 

Suponiendo que la coalición Jamaica es el futuro político de Alemania, las cabezas de los Ministerios federales vinculados a relaciones con terceros países, como el de Relaciones Exteriores (AA) o el de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ), serán ocupados por integrantes distinguidos de los partidos CDU, CSU, FDP y Verdes. Aunque los lineamientos de políticas estarán plasmados en el Contrato de Coalición, todavía queda espacio de maniobra y de estilo personal de quienes conduzcan los Ministerios, Ministros y Viceministros.

Es aquí donde América Latina y algunos de sus países pueden hallar importancia, o enfrentar irrelevancia. Por más positivo que sea el hecho que América Latina es actualmente una región donde regímenes democráticos imperfectos sea casi la norma y que conflictos armados sean la excepción, también es cierto que desde la región no se conforman amenazas a los intereses alemanes, y ello relega a América Latina en la lista de prioridades internacionales de Berlín. Entonces la relevancia se traslada a países específicos. Y aquí unos ejemplos: cuando la socialdemócrata HeidemarieWieczorek-Zeul fue ministra del BMZ (1998-2009), el Ministerio subrayó el papel de algunos países latinoamericanos como anclas en el subcontinente para la provisión de bienes públicos regionales y globales. O también cuando el hoy Presidente Federal Frank-Walter Steinmeier fungió por segunda vez como Ministro del AA por el SPD (2013-2017), le dio importancia al proceso de paz en Colombia e incluso nombró a un miembro del Bundestag, Tom Königs del partido Verde, como enviado personal del Ministro para acompañar el proceso. Por otro lado, en la dimensión regional, el ejemplo que ilustra la atención amplia desde Berlín fue cuando en 2009 CDU/CSU y FDP acordaron en su Contrato de Coalición que el gobierno federal elaboraría un concepto estratégico sobre América Latina, mismo que fue publicado en 2010; se dice que esto fue porque el liberal Guido Westerwelle, Ministro del AA en ese gobierno, tenía un aprecio especial por el subcontinente.

Desde América Latina, las circunstancias tienen otro tono en este año 2017, y eso también influye en la relación entre Alemania y Latinoamérica: el comienzo del gobierno del Donald Trump en Estados Unidos abre una nueva era de confrontación verbal contra la región y puede materializarse en medidas estadounidenses contra países específicos al sur de su frontera. En ese contexto, América Latina y sus países buscan en otras regiones del mundo aliados políticos y socios económicos. Algunos están buscando en el gobierno alemán y sus ministerios nuevas amistades, o reforzar las ya existentes. 

Escaparates de la política alemana en América Latina: las fundaciones políticas

Las fundaciones políticas alemanas han sido un actor fundamental en la promoción de la democracia en América Latina. Dichas instituciones son ideológicamente cercanas a los principales partidos, pero no dependientes orgánicamente de ellos. Dentro de Alemania funcionan como think-tanks, otorgadores de becas para estudiantes de nivel superior, y para la formación política de ciudadanos. Hacia Iberoamérica, pero también hacia España y Portugal, son el puente para el diálogo entre actores políticos, sociales y económicos de Alemania y esta región, en el marco de los valores políticos que la fundación de que se trate abandera en territorio alemán. 

Es por eso que las fundaciones políticas, las Stiftungen, son vitrinas de la diversidad política alemana. Tal variedad está presente en muchos países latinoamericanos, en algunos casos desde hace cinco décadas. Las seis principales funciones políticas son (ordenadas por antigüedad): Friedrich Ebert Stiftung(FES, cercana a SPD), Konrad Adenauer Stiftung (KAS, a CDU), Friedrich Naumann Stifttung (FNS, a FDP), Hans Seidel Stiftung (HSS, de CSU), Heinrich BöllStiftung (HBS, de los Verdes), y Rosa LuxemburgStiftung (cercana a La Izquierda).

Ahora que AfD ha entrado al Bundestag, el partido tiene derecho a recibir financiamiento público para su fundación política cercana: la Fundación DesideriusErasmus, creada en 2016 como think-tank. Está por verse si la fundación hará trabajo fuera de Europa, qué países elige para hacer, con qué líneas de trabajo, y a qué contrapartes locales en los países de destino; también hay que esperar a si deciden abrir oficinas en América Latina. Las otras Stiftungen ya presentes en la región posiblemente observen un aumento del interés en conocer el radicalismo de derechas en Alemania. Aún más, las fundaciones deberían prepararse en caso que AfD y su fundación empiecen una competencia allende el Atlántico sobre narrativas, explicaciones y soluciones que llevan el sello de la casa. 

En los párrafos anteriores se han mencionado algunos posibles efectos de las elecciones alemanas sobre la relación con América Latina, lo que un académico chileno llamó “la otra relación transatlántica”. La nueva constelación de la política alemana tendrá –en mayor o menor medida– impactos en aquellos países al sur de la frontera de Estados Unidos. La Berliner Republik entra en una nueva etapa, muy interesante, y no libre de emociones fuertes.

[Enlaces]

Centro Alemán de Información para Latinoamérica yEleccionesenalemania.com: Sistema electoral alemán.  https://www.facebook.com/CentroAlemandeInformacionparaLatinoamerica/videos/1442805679098518/

Centro Alemán de Información para Latinoamérica yEleccionesenalemania.com: ¿Cómo se forma gobierno en Alemania? https://www.facebook.com/CentroAlemandeInformacionparaLatinoamerica/videos/1477568412288911/

Zirahuén Villamar Nava Ampliar imagen (© Zirahuén Villamar Nava) Zirahuén Villamar (@zirahuenvn), en exclusiva para CAI, 2017.

Zirahuén Villamar nació en la Ciudad de México, donde trabajó para una Fundación Política alemana; hoy escribe su tesis doctoral sobre política exterior germana en la Universidad Libre de Berlín. Disfruta la intensidad cultural y política berlinesas, se considera afortunado de ser testigo de estos años interesantes.

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